Un argumento inductivo es en el que, a partir de la observación de una propiedad definida en un número suficiente de individuos de una clase determinada, generaliza en la conclusión la propiedad observada y la atribuye a todos los miembros de esa misma clase. Esta generalización vale tanto para los casos observados como para todos los de su especie no observados.
A diferencia de los argumentos deductivos, cuya conclusión no ofrece información nueva y por esto sus conclusiones son necesarias, los argumentos inductivos en su conclusión nos ofrecen información nueva, es decir, información no incluida en las premisas, y por ello su conclusión es probable. ¿Cuál es esa información nueva? La que se refiere a los casos no observados, pero de los cuales inferimos poseen también la propiedad atribuida a los casos observados; de esta forma generalizamos las propiedades observadas en todos los miembros de esa clase, incluyendo los casos no observados. Ésta es la información no incluida en las premisas y la que nos obliga a anteponer la palabra "probablemente" a nuestra conclusión, pues cabe la posibilidad que, al revisar los casos no incluidos en las premisas, éstos no cumplan con la propiedad atribuida y entonces la conclusión no sea verdadera; por eso sólo presumimos que la conclusión es probable y no necesaria.
Para entender la estructura del argumento inductivo debemos poner atención en los individuos que observamos, la clase a la que pertenecen y la propiedad que poseen en común.
La estructura del argumento inductivo es la siguiente:
∴ Probablemente
Todos los recién nacidos lloran cuando tienen hambre.
El argumento analógico es aquél en el que a partir de la semejanza establecida en las premisas entre dos o más objetos en uno o más aspectos, se concluye la similitud de otro u otros objetos (sin pretender abarcar la totalidad) en algún otro aspecto, sobre la base de que todos los objetos comparados poseen algo en común.
Es importante saber que no todos los argumentos analógicos se refieren exactamente a dos cosas o exactamente a una sola propiedad. Al margen de estas diferencias numéricas, todos los argumentos analógicos tienen la misma estructura.
La estructura del argumento analógico es la siguiente:
Finalmente, la conclusión de un argumento analógico no pretende ser necesaria, sino tan sólo tener más o menos probabilidad de ser verdadera. Como podemos observar, al igual que en el argumento inductivo, en el argumento analógico el hecho de que su conclusión sea probable no lo convierte en un argumento malo o incorrecto, pues no todos los argumentos buenos tienen que cumplir con el requisito de necesidad en la conclusión; así, se puede tener un argumento bien hecho aún cuando su conclusión sea probable.
Pongámosle contenido a la estructura:
Como podemos observar en el ejemplo, a partir de mis experiencias pasadas con las películas de Lars von Trier infiero que si veo alguna nueva de este director tendrá un guión interesante, sobre la base de que las otras que he visto y que son del mismo director han tenido un guión muy interesante. Algo que no debes olvidar es que, al igual que en el argumento inductivo, la conclusión de un argumento analógico es siempre probable. El que los objetos comparados tengan características relevantes en común es importante para afirmar la verdad de la conclusión, pero es lógicamente posible que el objeto nuevo no cumpla con la propiedad que le adjudicamos.
Es decir, es posible que vea la película "Melancolía" y resulte no tener un guión interesante.
EjerciciosReconstruye el argumento:
Argumento deductivo | Argumento inductivo | Argumento analógico | |
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Premisas | |||
Conclusión | |||
Contenido | |||
Evaluación del argumento |